Friday, June 19, 2020

La explotación obrera en el Chaco como aprendizaje para la expropiación de Vicentín



Arriba: Oficinas de Vicentín (2020) - Abajo: La forestal (1931)

El presente análisis busca evitar cierto sentido común circulante sobre el proceso de expropiación de Vicentin. Cuando decimos evitar el sentido común aludimos a una visión abigarrada, contradictoria, parcial y asistemática de la realidad (Gramsci, 1981). Partimos aquí de las Contribuciones de la Economía Política Crítica que cuestiona la tesis de la Economía Liberal Clásica que sostiene que el capitalismo se expande gracias a la iniciativa burguesa en pos de ganancias.  La Economía Política Critica va a sostener una tesis muy diferente al considerar que dicha ganancia se construye en base a la explotación de manera constante y eficiente de la fuerza de trabajo, única capaz de crear nuevo valor. A la vez, la comprensión de la implantación de actividades capitalistas en territorios no capitalistas significan la expropiación de los anteriores modos de vida y la constitución de relaciones sociales basadas en la compra venta de trabajo (Marx, 2005; Harvey, 2005).
Esta perspectiva crítica considera a la vez que la competencia capitalista tiende a producir cíclicamente la imposición de algunas empresas sobre otras, y, por ende, quiebras y cierres de las mismas. En algunos casos las mismas empresas proyectan explotaciones capitalistas por un plazo de tiempo, (generalmente marcados por la duración de ciertos recursos naturales, o el que permita la explotación sin trabas de la fuerza de trabajo).  Es usual también, que los dueños de empresas realicen toda clase de movimientos que son atentatorios de su propia empresa en términos capitalistas, estos pueden ser vaciamientos que se dirigen a asegurar el patrimonio de los dueños a costa de la destrucción de la empresa, (que también es la destrucción del empleo de los trabajadores). Otras burguesías torpes simplemente no logran responder a las reglas de la acumulación del capital y quiebran. A estas probabilidades de crisis empresariales que devienen en cierres se le pueden agregar un sinfín de variantes que resultan de múltiples combinaciones. Veremos brevemente el caso de la apropiación de capitales del territorio chaqueño a principios de siglo XX.

La expansión del capital industrial en el Chaco Contemporáneo
 La historia del Chaco contemporáneo es un ejemplo de territorio gestado por la expansión del capital. Específicamente por lo que se denomina economía de enclave (empresas que establecen el monopolio de una actividad productiva y regulan el conjunto de la vida social en un territorio). La “Forestal” y el "Ingenio Azucarero Las Palmas del Chaco Austral" fueron dos enclaves que transformaron el espacio y el modo de vida en el Chaco.
 La “Forestal” fue una corporación que monopolizo la producción de tanino a escala global llegando a explotar cerca de 65.000 obreros para el año 1948 (Cfr. Roze, 2007 p. 39). Solo para tener una dimensión del grado y la escala en que transformó el territorio chaqueño haremos mención a algunos datos de este proceso de apropiación:

La Forestal Land, Tímber & Raílway Company adquirió más de un millón de hectáreas de bosques en el norte de Santa Fe y el Chaco, donde operaba aserraderos y plantas de extracción de tanino de la madera de quebracho. Poseía, además, extensos establecimientos de cría de ganado. La compañía exportaba el tanino y los troncos de quebracho y llegó a poseer, en poco tiempo, el control mundial de esos mercados. El tanino era particularmente importante por su extendido uso en el curtido de cueros. Para evitar la competencia, la Forestal absorbió a la mayoría de las empresas de la región dedicadas a esa actividad adquiriendo o arrendando los bosques que las proveían de quebracho. En otros casos efectuaba acuerdos sobre precios y cuotas de producción con algunos de sus competidores más pequeños. De esta forma, fue construyendo un gran imperio y, cuando se desató la Gran Guerra, era, junto con Liebig el más importante terrateniente extranjero de la Argentina (Bitlloch y Sormani, 1997).

En 1948 la empresa avanza con una política de reducir la explotación del quebracho en beneficio de la explotación de la mimosa en dos países africanos, Kenia y Sudáfrica, allí encuentran nuevamente condiciones favorables, una extensa cantidad de árboles todavía no depredados y la existencia de una mano de obra semiesclava.
Si nos preguntamos qué quedo en pie de este enorme proceso de implantación de una economía de enclave, sobresale el despojo.

Se fueron cerrando las fábricas, se levantaron los ramales secundarios de ferrocarril, los pueblos fueron abandonados, y las tierras comenzaron a ser ocupadas por otra actividad, la ganadería, que se desarrolló con características marginales en relación a la pampa húmeda. Como señala Bruniard (1978:56) “El impacto de una economía extractiva ligada al capital internacional significó al cabo de 60 años la descapitalización del valor natural de la región y el éxodo. En los abandonados pueblos factorías sólo restaban unos pocos empleados estatales y algunos jubilados de la gran empresa atados a la vivienda” (Carrio y Carlino, 2013 p. 60)

La “Forestal” cerró su última fábrica en 1963 y con ello fue prácticamente destruida esa industria en el país que subsiste de manera marginal en Chaco y Formosa controlada por capitales franceses e italianos. Lo que deja la historia de La Forestal es una gran fuga de recursos y un triple trauma colectivo: la masacre, la depredación del bosque milenario de quebracho y el abandono. Lo que deberíamos preguntarnos es cuantas Forestal hay en la actualidad en la Argentina (Jasinski, 2019).
En el Chaco subsisten dos fábricas de tanino que han logrado cierto grado de innovación tecnológica y diversificación en la producción tras la retirada de la Forestal. Indunor en la localidad de la Escondida, planta instalada desde 1927 que es resultado de la Fusion de Noetinger Lepetit con La Chaqueña, y que en la actualidad es parte del Grupo Italiano Silva Team (hoy no solo produce Tanino sino también apunta a la generación de energías). Unitam ubicada en Puerto Tirol es la continuadora de la empresa de capitales franceses Quebracho marca Formosa. Que retomo lo que fue la empresa Quebrachos fusionados luego de la retirada de la Forestal que la había absorbido en su momento. En la actualidad Unitan también diversifica su producción desde tanino para el vino hasta aditivos para madera, cartones hasta alimentación animal (Fuente: blogs de Indunor y Unitan). Ambas empresas tienen un fuerte peso en la vida económica, social, cultural y política de las localidades donde están instaladas. En el caso de Indunor, el cierre de la empresa implicaría la virtual transformación de la localidad en un poblado fantasma tal como paso con el cierre de la Forestal.
El caso de la otra economía de enclave del Chaco fue el “Ingenio Las Palmas”.  El Ingenio las Palmas, o Ingenio Azucarero Las Palmas del Chaco Austral fue fundado por los hermanos irlandeses Richard y Charles Hardyen 1882, y llegó a tener una extensión de 100.000 hectáreas, obtenidas como concesión del gobierno y a más de 5.000 obreros que en su mayoría eran aborígenes. Tal como en el caso de la Forestal, la coacción violenta fue el mecanismo que obligo indígenas y a población criolla correntina y paraguaya a soportar las formas del trabajo.
Las huelgas y las formas de resistencia de esta clase obrera indígena y criolla a principios de siglo XX también constituyeron parte de la “crisis” de estas grandes industrias chaqueñas que tenían como método privilegiado extraer riqueza natural con salarios de pobreza (Iñigo Carrera, 1998).
Luego del fallecimiento de los primeros dueños del Ingenio, la situación del establecimiento fue empeorando paulatinamente con las sucesivas administraciones. El estado nacional se hizo cargo del complejo industrial a partir de 1969 cuando comenzó a darse el proceso de quiebra del establecimiento, que cerró definitivamente en 1991 y sus partes rematadas en 1993 (Piconi, 2011).
Tenemos así, en la historia de la industria chaqueña una estatización a “valores de mercado” de una empresa realizada por el gobierno militar encabezado por Ongania que abogaba para la liberación de la economía (Manili, 2013). Dicha estatización prolongaría la actividad económica de toda una localidad y daría trabajo a cientos de familias, hasta que con su cierre crecería exponencialmente la pobreza y la marginalidad social. La estatización no fue bajo el control obrero, sino organizada como una actividad capitalista de estado.

La apropiación de empresas por los trabajadores. El caso del Chaco en la historia reciente
 Un proceso de corte muy diferente, que ya no se corresponde especialmente con el cuadro mundial de la crisis del capital industrial de la década de 1970 (provocado por el avance mundial del capital financiero); sino también con variantes propias de la crisis neoliberal de los años noventa en la Argentina, daría lugar a otras quiebras y cierres de fábricas. Frente a este escenario trabajadores fabriles con menos o mayor grado de organizaciones políticas de izquierda dieron lugar a procesos de recuperación de fábricas que en algunos casos terminaron en procesos de expropiación a favor de los trabajadores. Estas fábricas recuperadas ensayan en mayor o menor medida una organización social del trabajo más equitativa que se aleja del esquema capitalista previo (Rebon, 2005).
Una acotación necesaria aquí, es no pasar por alto la importancia que tuvo en la historia social de nuestro país la ocupación de fábricas como reivindicación económica y social a partir del golpe fusilador de 1955. “La ocupación del frigorífico Lisandro de la Torre en enero de 1959 dio lugar a una huelga general por tiempo indeterminado y una lucha de barricadas contra el ejército en el barrio de Mataderos y tuvo una enorme repercusión social y política en la escena nacional   Dos importantes plenarios sindicales, en La Falda. (1957) y Huerta Grande (1960) consagraron a las ocupaciones y al control obrero como puntos centrales de programa” (Heller, 2004, p. 10).
En realidad, lo llamativo de las tomas de fábricas y los procesos de recuperación obrera que finalizan en expropiaciones a partir del 2001 es lo escaso de su número en un escenario de quebrantos generalizado que provoco el menemismo, con fábricas que eran vaciadas y cerraban desde el año 1992 (Heller, Ob. Cit. p. 11).
En el Chaco algunas de las empresas recuperadas bajo gestión que resistieron a procesos de quiebras y vaciamientos son la Cooperativa de Trabajo y Consumo Inimbo Ltda. (textil), la Cooperativa de Trabajo Unidos Ltda. (Frigorífico), Cooperativa de Trabajo y Consumo La Prensa Ltda. (editora de El Diario de la Región), Cooperativa de Trabajo El Parrillero Ltda. (gastronómica) y la Cooperativa de Trabajo y Consumo Puerto Vilelas Ltda. (frigorífico) entre otras. Este proceso de recuperación de la empresa se dio por la organización de los obreros, por la decisión de los obreros de preservar sus fuentes de empleo.

El conglomerado Vicentin. Concentración y ¿Vaciamiento? Sí a la expropiación.
A partir del recorrido realizado sostenemos la necesidad de defender el proceso de expropiación de la empresa Vicentin desde una perspectiva que defiende las condiciones de vida para los trabajadores que son los que allí generan la riqueza.
Vicentín es una empresa de capitales santafesinos que se posiciona como la principal en el negocio de molienda de oleaginosas del país ya que cuenta con una capacidad de 29.500 toneladas diarias, siendo el 85% proveniente de exportaciones (Ámbito Financiero 8/06/2020). En realidad, por sus características es un conglomerado de empresas de diferente índole, ya que además de la base en Avellaneda, cuenta con plantas productivas diseminadas por todo el país, Uruguay, Brasil y Paraguay. Además, el grupo posee una empresa algodonera, el frigorífico Friar, una fábrica de vinos, una planta que elabora productos lácteos (Agrovoz, 9/06/2020).
La facturación de Vicentin S.A.I.C excedía hasta 2019, los u$s 4.200 millones anuales, involucrando los siguientes negocios:
a) Molienda de oleaginosas y producción de harinas y aceites: la que desarrolla en la Sociedad Vicentin S.A.I.C. y sus sociedades subsidiarias Oleaginosa San Lorenzo S.A. y Renova S.A., cuyos principales activos son: Planta Ricardone localizada en San Lorenzo, provincia de Santa Fe, comunicada con el puerto propio a través de un oleoducto y con una capacidad de procesamiento de 4.000 ton/día y versatilidad para moler 3 tipos de semilla (soja, girasol y/o algodón). Plantas y Terminal Embarque San Lorenzo, ubicadas en Santa Fe, con una capacidad de molienda 16.650 tns/día) y de embarque de 6.000.000 de toneladas anuales en la que operan normalmente 270 buques al año sin limitación de dimensiones ni calado. Planta Renova – Timbúes: ubicada en Timbúes, Santa Fe, con capacidad para moler 30.000 toneladas/día de grano de soja y un puerto con 2 muelles de cargas de aceite, harina de soja y/o cereales, con capacidad de 13 millones de toneladas anuales y 365,000 tons. de almacenaje y puerto de barcazas con capacidad de descarga de 9.000 tons/hora.
b) Producción de biocombustibles: Esta actividad constituye una integración de la primera ya que a partir de aceites se obtiene biodiesel y glicerina, mientras que de cereales (maíz/sorgo) se obtiene etanol y alimento para ovinos, aviar y porcinos en las siguientes instalaciones: Plantas Biodiesel Renova, en San Lorenzo, Santa Fe, linderas a la Terminal de embarque Vicentin y con capacidad de 500.000 toneladas anuales de biodiesel, 60.000 toneladas anuales de glicerina cruda y 100.000 toneladas anuales de glicerina refinada. Vicentin participa en un 33,33 % de la producción de estas fábricas. Capacidad de producción: 1.400 t/día. Participación del 33.33% en planta de Patagonia Bioenergía S.A. con capacidad de 500.000 toneladas/año de biodiesel. Capacidad de producción: 1.400 t/día. Planta Etanol Vicentin, en Avellaneda, Santa Fe sobre base maíz/sorgo con capacidad de elaboración de 69.000 m3 de etanol por año.
c) Comercialización de granos: Complementando el negocio de crushing y aprovechando sus capacidades y estructura de abastecimiento, puertos y almacenamiento, Vicentin comercializa además maíz y otros cereales sin procesar los que adquiere localmente o importa de países limítrofes, habiendo exportado cereales sin procesar por valor de u$s 104 millones de dólares en el ejercicio fiscal 2018.
d)  Vicentin desarrolla asimismo otros negocios menores entre los que se cuentan el embotellado de aceites comestibles a través de su participación en la firma Renopack S.A (capacidad de producción 39 t/mes), la estandarización y purificación de lecitinas de soja a través de su subsidiaria Emulgrain S.A., y la administración de puertos a través de su subsidiaria Terminal Puerto Rosario S.A (Cichirillo, 8/06/2020).
Este emporio en diciembre de 2019 hace un movimiento que sorprende a propios y extraños; Vicentin cedió a la firma Renaisco -controlada por Glencore Agriculture el 16,67% de su tenencia accionaria en Renova SA (un tercio de su participación en esa empresa)- con el objeto de saldar deudas comerciales. Como resultado de la operación, Glencore Agriculture pasó a ser el accionista mayoritario de Renova con el 66,67% de las acciones, detentando del control de la firma. Esta operación se dio a conocer a través de un comunicado oficial de Renova recién después que Vicentín entrara en cesación de pagos. Dos días después de la transferencia de acciones, Vicentín anunció a sus acreedores que se encontraba en una situación de "estrés financiero" que no le permitiría hacer frente a sus obligaciones, incurriendo en cesación de pagos a partir de ese momento. Una situación que provocó un significativo perjuicio en el sector agroexportador, al sector cooperativo, al fisco y a la banca pública con quienes mantenía importantes deudas, resultando el principal acreedor el Banco de la Nación, con quien tenía en ese momento un pasivo total de aproximadamente 18.500 millones de pesos. Más de la mitad de estas deudas golpean al sector financiero nacional, principalmente a la banca pública (por financiamientos otorgados), cooperativas y sus asociaciones, productores y otras firmas agropecuarias a quienes Vicentín SAIC adquirió sus granos (acreedores quirografarios) y el Estado por deudas impositivas y aduaneras (Cicchirillo, 8/06/2020).
Detrás de este traspaso hay sospechas de procesos de vaciamientos puesto que en los últimos años lejos de mostrar una situación de fragilidad, declaró un incremento de hasta 42% en las ventas al exterior de granos, legumbres, harinas y aceites entre las campañas 2015/16 y 2018/19, según cifras del Ministerio de Agricultura (Ambito Financiero, 8/06/2020).
Más allá de estas maniobras sospechosas de vaciamientos y evasión impositiva que están siendo investigados, los motivos estratégicos para la expropiación parte de que es la sexta compañía en el mercado de granos del país, cuya deuda total asciende a cerca de $100 mil millones y que se encuentra en concurso de acreedores. Y que es el mismo estado el mayor acreedor de la empresa. Pero principalmente porque tiene aproximadamente 6.000 obreros que ya venían sufriendo las consecuencias de los manejos empresariales con privaciones en las actualizaciones de salario. 
Reivindicamos así los derechos de los trabajadores a mantener su fuente de trabajo sin sufrir las consecuencias de la quiebra en curso. Por ello saludamos las manifestaciones de los obreros en apoyo a la intervención estatal. Por otra parte, los mismos denunciaron con claridad la situación que están viviendo: "Desde diciembre de 2019, cuando se declaró el “estrés financiero”, no hemos obtenido respuestas concretas por parte de los representantes de la firma sobre el futuro de la empresa y de los puestos de trabajo. Fueron seis meses de puja constante por recibir información certera y percibir las remuneraciones correspondientes", indicaron desde el sindicato local (Página 12, 12/06/2020).
La expropiación es el mecanismo para evitar la destrucción de las fuentes de trabajo al mismo tiempo que para preservar la posición estratégica del estado en un sector clave de la economía. Ahora bien, esta expropiación no puede dar lugar a capitales mixtos, ni a la preservación de la lógica de acumulación de ganancia “flexible” prevaleciente en el mundo actual.
La empresa estatal recuperada bajo gestión obrera es el mecanismo para salvar sus deudas con el estado y acrecentar la masa de obreros empleados. Esta es la posición estratégica que defendemos luego del aprendizaje histórico al que nos ha sometido el capital industrial en sus diferentes variantes. Aquí hemos tomado la historia chaqueña como un aval para optar por este camino de recuperación en manos de los trabajadores; únicos depositarios de la fuerza de trabajo.

Textos consultados y citados:
Marx, K. El Capital, Tomo I. Buenos Aires. Siglo XXI. 2005
Harvey, D. La condición de la posmodernidad. Investigación sobre los orígenes del cambio cultural. Buenos Aires. Amorrortu. 2005
Gramsci, A. Notas sobre Maquiavelo, sobre la política y sobre el estado moderno.  Buenos Aires. Nueva Vision. 1981.
Bitlloch, E. y Sormani, H. Los enclaves forestales de la región chaqueño misionera. En: Ciencia Hoy el 30/01/1997. N° 37
Iñigo Carrera, N. El Problema indígena en la argentina. Razón y Revolución N°. 4. 1998
Carrio, M. y Carlino, A. De la Industria taninera al desplazamiento de la actividad textil en la provincia del Chaco. Revista de Ciencias Económicas. Unne. N° 9, septiembre 2012
Jasinski, A. La Forestal y el espejo de África. Las lecciones que deja la política predatoria de La Forestal, a un siglo de la rebelión histórica. El cohete luna. 20 de octubre de 2019.
Piconi, M. L. Ingenio Azucarero Las Palmas del Chaco Austral: escenario de modificaciones en la estructura económica regional del sector azucarero. Investigaciones sociales. Vol. 15. N° 26. Lima. Perú. 2011 Pp. 275-286.
Cicchirillo, M. Vicentin: historia de una estrepitosa caída hasta la intervención. Eco365. 8/05/2020.
Rebon, J. Trabajando sin patrón. Las empresas recuperadas y la producción. Buenos Aires. Clacso. 2005
Heller, P. Argentina 2000-2004. Fabricas recuperadas. Buenos Aires. Ed. Rumbos. 2004

Saturday, July 6, 2013

Presentación



El Grupo de Investigación sobre Conflictos Sociales (GrICSo) constituye un núcleo de referencia interdisciplinario para docentes, investigadores y estudiantes de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste. Nuestro principal objetivo es promover y realizar investigaciones y actividades que impulsen la reflexión, la producción escrita, el debate y el intercambio en torno a un conjunto de temas de estudio prioritarios: la génesis y el desarrollo de los conflictos y de las problemas sociales propios de la Región del Nordeste Argentino.

Conscientes de la actual complejidad de los conflictos socio-ambientales y las problemáticas territoriales derivadas de la reestructuración económica, del reposicionamiento de los actores y de los conflictos propios de la dinámica del capital, advertimos la necesidad de un espacio institucional que, desde una perspectiva latinoamericana y con alcance regional, articule estudios cuyos marcos conceptuales provienen de las Ciencias Sociales y la Filosofía.

El conflicto, en todas sus escalas y determinaciones –desde la simple protesta individual hasta la guerra entre naciones–, constituye el elemento observable y el objeto de análisis privilegiado para quienes nos dedicamos a estudiar lo territorial desde una perspectiva social.

A través de la concreción de actividades académicas y extra académicas se espera incentivar la participación de la comunidad universitaria junto a miembros de organizaciones sociales y políticas de la región. Con ello, se pretende avanzar en la construcción de una Universidad comprometida con su realidad social y con los problemas más acuciantes que enfrenta su población.